Acojonante la noticia que encuentro en el Diario Información: El reverso de una moneda lanzada al aire otorga hoy al PP la alcaldía de Tormos. Por lo visto PP y PSOE empataron en ésta localidad alicantina, y según la ley (que es lo que me parece más acojonante de todo el asunto) la solución no es otra que ¡echarlo a suertes!
En éste caso en concreto decidieron jugárselo a cara o cruz (y el que pierda se paga unas rondas en el bar, ¿no?) pero digo yo que también podrían haberlo decidido al mejor de tres en “piedra, papel o tijera”. Aunque personamente creo que lo mejor hubiera sido que hicieran “chapí, chapó” para ver quién empieza y que un representante de cada partido fuera eligiendo ediles sucesivamente hasta formar una alcaldía de coalición. ¿No sería más justo? Es lo que ha elegido el pueblo si hay un empate, ¿no? No, no, claro, es que entonces tendrían que hacer POLÍTICA de verdad en vez de limitarse a mangonear y tirarse los trastos a la cabeza contínuamente para al final no solucionar nada… (sin conocer si es éste el caso concreto de Tormos o no, símplemente extrapolo de lo que tengo más cerca).
Y luego aún hay gente que se extraña de la baja participación y de lo desencantados que estamos los jóvenes con la política…