Buceo nocturno

Mucha gente se extraña cuando les digo que he quedado para ir a bucear por la noche. Al fin y al cabo, todos los deportes al aire libre y sobre todo los que son más en contacto con la naturaleza tienen una variante nocturna con linternas y demás gadgets, y con distintos alicientes a practicarlos de día: senderismo, mountain-bike, etc. ¿Por qué no el buceo? Supongo que a la gente que no lo ha probado ni de día, meterse bajo el agua respirando con un tubo en la boca y encima, de noche, se les antoja algo de locos.

Para mucha gente, uno de los factores más importantes del buceo son las sensaciones que experimenta bajo el agua. En el club hay algunos compañeros que se pueden tirar horas y horas explicando qué han sentido en una inmersión en concreto y por qué esa sensación ha hecho ese momento especial. Yo no soy tan místico, si bien es cierto que me gusta el silencio y la tranquilidad (si, bucear cuando tienes práctica, relaja) que se experimentan bajo el agua, aunque sobre todo la ingravidez y la libertad de movimiento. Y volviendo a las sensaciones, qué duda cabe que si ya con luz toda la percepción del entorno cambia una vez que te sumerges, imaginad en una completa oscuridad sólo rota por los pequeños conos y círculos de luz que proyectan aquí y allá nuestras linternas.

Este vídeo por ejemplo es de hace dos semanas, justo tras la entrada al agua en La Llosa (Benidorm, Alicante). La operativa normal en un caso como este que íbamos dos barcas (yo en la segunda) es que la primera fondea (“echa el ancla”, en realidad se amarra a una boya que hay fija en el fondo) y la segunda se amarra a la primera con un cabo. Una vez las dos embarcaciones tienen el motor parado, saltamos al agua y por superficie flotando con el chaleco hinchado nos desplazamos hasta la primera embarcación para descender más o menos todos juntos por el cabo de proa hasta la base del fondeo. ¿Qué tuvo de especial este día? Había una corriente en superficie bastante… entretenida. Era muy difícil aletear en superficie contra corriente para llegar hasta la otra barca y de ahí al cabo, y además de difícil cansado con lo que ya empezaríamos la inmersión fatigados y por qué no, un poco estresados. ¿Solución? En lugar de ir a buscar el cabo para descender por éste, bajar a saco en mitad del azul (negro más bien) hasta 7-8 metros donde la propia mole de roca de La Llosa nos protegería de la corriente, y ya desde ahí acudir buceando al punto de reunión.

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¿Qué os parece? Parece de la película Abyss, ¿no? Sensaciones:

  • oscuridad total salvo por las linternas y las luces de localización que llevamos en la botella (las que parpadean).
  • desorientación al no tener (no ver) puntos de referencia.
  • por el mismo motivo, no se puede apreciar la distancia ni el desplazamiento. Durante ese vídeo recorro fácilmente 30-40m hasta que llego donde están todos los demás, pero hasta que no estoy cerca y se distingue mejor a los buceadores se podría pensar que estoy quieto.
Todo esto puede parecer negativo pero aunque la verdad es que al principio acojona (en mi primera nocturna iba con los huevos de corbata, para qué engañarnos) con la práctica es un plus, un aliciente distinto. Un reto nuevo si queréis, aprender a manejarse en estas situaciones.
En este otro vídeo de la misma inmersión nos encontramos una langosta fuera de su agujero (minuto 2:10) paseando por una piedra a unos 20m de profundidad más o menos. Para ver langostas de día en esta inmersión hay que bajar a 40m, y aún así están metidas en un agujero en la piedra. Fijaos aquí también en las señales que nos hacemos con las linternas, principalmente los movimientos circulares para señalar a algún sitio. Bajo el agua no podemos hablar con lo que hay un código de signos para podernos medio-entender para lo más básico, pero claro, esto también se hace más complicado sin luz con lo que los signos cambian de noche.
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Y es que el segundo punto que quería comentar del buceo nocturno, aparte de las sensaciones completamente distintas que produce la oscuridad, es la cantidad de vida completamente distinta que encontramos de noche. En el agua, igual que en tierra, hay bichos que son diurnos y bichos que son nocturnos. Mientras que de día vamos a ver muchos peces de diversas especies y coloridos nadando alegremente, si vemos algún pulpo o alguna morena lo más probable es que estén escondidos en la roca. En cambio por la noche los depredadores salen a cazar (ejem!) y es muy fácil verlos en acción. Estas fotos son de la misma inmersión que los dos vídeos anteriores:
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También de noche se pueden ver con más facilidad otro tipo de animales que es más complicado encontrarse de día, como las sepias, calamares, anguilas, cangrejos ermitaño, gambas, langostas, langostinos, etc. Estas fotos y vídeos son de la semana pasada en Cala Palmera (Cabo las Huertas, Alicante), una pequeña calita en la que a penas se llega a los 8-9m de profundidad, una inmersión facilona donde solemos ir a hacer cursos y bautismos de buceo en la que normalmente no se suele ver gran cosa… de día. De noche el sitio se transforma y las inmersiones nocturnas aquí son una auténtica gozada. Y este día en concreto fue impresionante.
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Isla del Descubridor: Reloaded

A pesar de que la semana pasada acabamos reventados, empezamos entre bromas con el “no hay huevos de volver la semana que viene”, “nenazas”, “moñas-diver”, “no hay huevos”. Y cuando Víctor oyó los comentarios de lo guapa que estuvo la inmersión dejó caer que si repetíamos se apuntaba, así que para que el chaval no se fuera solo (y también por lo de “no hay huevos”) hemos repetido esta mañana Luismi, Víctor y yo. :-)

No me enrollaré porque la isla ya está descrita en el post anterior. Esta vez ha sido más o menos lo mismo, sólo que nos lo hemos montado mejor: p.ej. hemos salido antes, que desde Alicante hay un paseo y luego la inmersión es larga, y hoy a las 15 y algo estábamos ya en casa no como el otro día que nos tuvimos que quedar a comer y volvimos cerca de las 18. También en vez de bajar y subir la botella al hombro por las escaleras (que aún me duele un poco la espalda de la semana pasada, y no es coña) la hemos bajado ya montada en el jacket y con éste puesto, que quieras que no reparte mejor el peso y desde luego cansa menos. Al acabar la inmersión la subida la hemos hecho en un único viaje con todo el equipo aún puesto en vez de hacer dos viajes, ha sido salir del agua y tirar p’arriba sin dar tiempo a que los músculos se relajen. Tampoco hemos cruzado media cala por las rocas para entrar al agua más cerca de la isla: es mucho más fácil, cómodo y menos cansado entrar al agua por donde acaban las escaleras y navegar por superficie hasta donde quieras empezar la inmersión. Pequeños detalles que han contribuido a que esta vez no me siento cansado, cuando la semana pasada sí. Además el sol nos ha dado un respiro al subir y bajar escaleras, que también se nota. :-)

Hemos empezado como el otro día, navegación por superficie hasta las rocas que hay al final de la cala y ahí para abajo, de hecho hemos entrado más o menos en el mismo punto porque hemos vuelto a encontrarnos con la misma langosta a 6-7m. :-D Eso sí, hoy el agua estaba más movida y la visibilidad era bastante mala ya desde costa. Una pena. Hemos hecho un rumbo ligeramente distinto, abriéndonos un poco más al Este para llegar más cerca de la punta de la isla, pues queríamos darle la vuelta al contrario que el otro día, y el camino ha sido algo más aburrido: en vez de rocas por donde curiosear, era arenal y algas, con lo que también hemos ido más rápido: habremos llegado a la isla en unos 7 minutos, cuando el otro día tardamos unos 15.

Llegados a la isla, esta vez pared por la derecha la hemos rodeamos en el sentido de las agujas del reloj. Este plan también tiene más sentido porque esta es la zona más profunda, con lo que el perfil de la inmersión es más típico de empezar por la zona profunda e ir subiendo progresivamente para eliminar nitrógeno. Hemos encontrado una pequeña cueva que no vimos el otro día poco antes de llegar a la punta, a unos 12m de profundidad o así, y al poco de girar en la punta Este la cueva grande que no pudimos ver la semana pasada: no es profunda realmente, pero si muy ancha, con lo que hay muuucha pared para ver con bastante vida. Por esa zona, no me acuerdo ahora si antes o después de la 2ª cueva, nos hemos encontrado con un pulpo que amablemente ha posado un buen rato para Luismi. Habrá que ver cómo ha quedado el book. :-D

Después de esta cueva hemos encontrado otra vez la del delfín (y hay un buen trecho entre ambas, definitivamente la del delfín está a mitad de la cara Sur) pero como hoy había más oleaje y la corriente pegaba contra esa cara, el limo del fondo estaba muy movido y no se veía nada. Aunque hemos localizado la cámara donde está el esqueleto, era imposible ver nada, parecía que estuviera llena de leche condensada. Así que Víctor se ha quedado sin verlo. En fin, ya tenemos excusa para volver otra vez. xD

A partir de aquí ya hemos empezado a subir y hacer el recorrido por 5-6m. Hemos acabado de dar la vuelta por la cara Sur, con más corriente que el otro día, paso por la zona de menos profundidad donde la isla casi toca tierra, y vuelta esta vez bordeando la cosa en vez de la panzá a aletear en medio del azul que me pegué el otro día. Hemos roto superficie aproximadamente en el mismo punto donde habíamos empezado la inmersión y hemos vuelto hasta el principio de la cala por superficie.

Total: inmersión también muy chula y a pesar de haber tirado de aleta más que el otro día entre la corriente y tal, menos cansada que la última vez. Esta vez hemos tocado más profundidad y durante más tiempo, pero como también hemos ido algo más rápido la botella ha dado el aire justo para acabar todo el recorrido. Repetiremos sin duda.

Día: 15/5/2010
Lugar: Isla del Descubridor, cabo La Nao
Temperatura: 17ª
Visibilidad: Regular-Mala
Botella: 15L
Presión inicial: 200
Final: 15
Hora de entrada: 11:25
Profundidad: 18,6 metros
Tiempo: 73'

Inmersión en la isla del Descubridor desde costa

Hace tiempo que no comento ninguna inmersión en el blog, pero esta bien merece que le dedique unos minutos.

La semana pasada Luismi me pasó este enlace describiendo un sitio de buceo que no conocíamos, cerca de La Granadella. Así que ayer sábado armados con botellas de 15l, acompañados de Joaquín y Jorge y tras localizar la zona en Google Maps, nos fuimos para allá con la idea de salir desde costa en vez de ir con barco, como la inmersión que comentan en la web.

Dar con el sitio es bastante fácil, la Calle de Richard Wagner sale en los GPS así que no hay pérdida. ;-) Se puede bajar con el coche hasta el final de la calle, a la izquierda donde se ensancha para poder girar. A partir de ahí el caminito que se ve hasta la derecha (unos 100m) es una escalera, por la que habrá que bajar el equipo y sí, luego subirlo. ~:-P

La cala esta es preciosa … y nudista. Y a todo esto nosotros con el neopreno hasta las orejas. xD Nos equipamos en de las rocas que entran al mar  más o menos a la altura de la zona de giro de la carretera, y al agua. Ojo porque la isla no es la que hay justo enfrente, ¡es la alargada que hay al sur! A pié de playa se ve que no está cerca, si miráis la escala en Google Maps son fácilmente 400m hasta la isla, otros tantos volver y si quieres rodearla … otros 300-400 o así mínimo, según dónde se empiece y dónde se acabe. Bueno, nuestra idea era darle la vuelta y buscar la cueva con el esqueleto del delfín que dice en la web, pero vistas las distancias no lo tenemos claro. Era una primera toma de contacto y con tranquilidad y ya veríamos lo que pasa.

Entramos al agua y vamos por superficie tranquilamente hasta el final de la playa, en parte para relajarnos un poco después de los dos viajes por la escalera para bajar primero la botella y luego el resto del equipo. Tomamos rumbos (210 directos a la isla, 180 a la punta Este) y nos sumergimos.

En este punto había ya unos 7m de profundidad. Visibilidad muy buena, fondo de arena con rocas grandes por todas partes (desprendimientos, de hecho en la carretera había un cartel de “prohibido pasar, peligro desrendimientos”). Vamos siguiendo el rumbo 210 y curioseando por las rocas: hay bastante vida, nada más bajar a 6-7m vimos una pequeña langosta y todo. Mogollón de peces, espirófagos, cohombros de mar, estrellas… ni punto de comparación con Cala Palmera o la Llosa. Se nota que esta zona no está tan currada. La profundidad va variando de 5 a 9m más o menos durante en camino.

Llegamos a la isla tal vez en 15-20′, vamos todos por los 140-150 bares. Luismi y yo nos miramos como diciendo “si hemos llegado hasta aquí y nos quedan 150, podemos darle la vuelta”. Así que pared por la izquierda y empezamos a rodear la isla. Empieza el juego de luces y sombras según la isla tapa el sol, al acercarnos a la pared tenemos que encender las linternas para poder ir curioseando bien por la roca. En la parte más al norte, donde casi toca la tierra, la profundidad es de unos 3-4m nada más. Damos la vuelta y llegamos a la otra cara de la isla.

Por la cara sur se ve que pegaba bastante el oleaje contra la isla, porque aunque a nuestra profundidad no se notaba (bueno, había un poco de corriente, de la divertida si sabes jugar con ella) de vez en cuando se oían unos golpes tremendos. La verdad es que el primero, después de los carteles de peligro desprendimiento y de ver que algunas de las rocas del fondo eran mucho más claras y menos cubiertas de algas y demás que el resto, acojona. Y el segundo también, para qué engañarnos. El sonido era de algo que caía, pero no, sólo eran las olas rompiendo contra la isla con bastante fuerza.

Llevamos ya 35′ de inmersión, y nada más dar la vuelta a la isla hay una pequeña cortada, bajamos sobre los 10m. ¡Y una cueva! ¿Será la del delfín? Entra Luismi, la cueva es pequeña (meter el cuerpo y salir) y con el fondo lleno de limo que al removerse impide ver nada. De todas formas no hay nada. Salimos y seguimos rodeando la cara sur de la isla. Al cabo de un rato otra cueva, esta a unos 15m de profundidad, más ancha y larga que la anterior. Entro yo primero, cotilleo hacia el fondo y en la pared de la derecha hay una especie de bifurcación, otra pequeña cueva o cámara. No se puede pasar, sólo “encajar” el cuerpo para meter la cabeza a curiosear.

Y ¡si! El esqueleto del delfín. Hago señas con la linterna a Luismi que viene con el peazo cámara e intentamos sacar unas fotos, yo con las dos linternas a ver si evitamos toda la suspensión que saldría con el flash y el con su pedazo de reflex, los dos medio encajados en la entrada a la cámara del delfín. A ver si alguna ha salido bien, la cuelga y la enlazo. :-D UPDATE: ya están las fotos, cortesía de Luismi. :-)

Bueno, misión cumplida. 110-120 bares. Seguimos un poco y empezamos a marcar los 100 bares. ¿Qué hacemos? ¿Seguimos dando la vuelta o deshacemos el camino andado? Luismi cree que estamos en la punta, yo creo que estamos más bien hacia el centro de la cara Sur. Subo un momento a superficie y no veo la punta… lo hablamos y continuamos dando la vuelta pero ahora a poca profundidad, 5-6m, para ahorrar aire. Al cabo de un rato pasamos por una tercera cueva, esta mucho más grande que las dos anteriores: desde un extremo no se ve el otro extremo de la boca de la cueva, ni el interior. Oscuridad total, y navegando entre dos aguas. Como ya empezábamos a ir un poco nerviosos por ver si nos iba a llegar bien el aire no nos entretuvimos en explorarla, así que habrá que volver otro día. :-) Al final llegamos al extremo Este de la isla. Como desde la playa habíamos tomado rumbo 180 a la punta, ahora rumbo inverso a 0 para llegar. Fácil. Pero llevamos ya más de una hora de inmersión y las fuerzas flaquean.

Al poco de girar en la punta de la isla Joaquín sube a superficie. Luismi me hace señas de que le quedan 20-30 bares, y que el se va arriba con él y vuelven por superficie, que sigamos Jorge y yo. Pues nada como aún vamos bien de aire (70 bares o así), yo delante brújula en mano y Jorge detrás, rumbo cero, y hacia la playa por 4-5m de profundidad. De vez en cuando me giro a ver por dónde va Jorge, y al cabo de unos pocos minutos no le veo. Paro, giro, busco… y está en superficie. Subo. Todo bien pero dice que está cansado y prefiere ir por arriba (llevamos ya 70 minutos de inmersión, y yo suelo ir bastante rápido). Como aún me queda aire le digo que yo prefiero seguir por bajo, así que nos separamos: el por superficie se va a reunirse con los otros dos, y yo sigo rumbo 0, 4-5m, a mi bola. Diez minutos así. Se dice pronto. Diez minutos guiándome sólo con la brújula, entre dos aguas, sin referencias a los lados ni en el fondo (salí alguna vez a ver que seguía bien y localizar con la vista al resto).

A mitad de camino de vuelta me crucé con otro bicho interesante… primero entreveo por delante y tal vez a 5m por debajo de mí una cosa alargada de color amarillento. Creo que es la botella de otro buceador. Luego más grande, serán dos. Luego … eso no tiene forma de buceador, es muy largo. Joder, ¡un pedazo de medusa enorme! Cruzamos caminos en perpendicular, yo hacia la costa y ella en paralelo, como decía varios metros por debajo. Y fácilmente sería casi el doble que yo de larga, que tampoco hace falta mucho, pero vaya. No sé si sería una de estas, pero desde luego me vino a la cabeza ese artículo y lo peligrosa que era esa especie.

Y nada, pasado el encuentro con la medusa empecé a vislumbrar el fondo, definitivamente estaba ya llegando a la playa. Al cabo de un rato, al ver que llevaba 10 minutos así a rumbo sin cruzarme con nada más que la medusa asomé la cabeza y ví que estaba ya realmente cerca de la costa, a unos metros de la isleta pequeña de enfrente de la playa, así que seguí por superficie. 80 minutos de inmersión más 6-7 de superficie. Tela.

En resumen: la inermsión muy chula, el sitio mola, el fondo con rocas y bastante vida da mucho juego desde prácticamente la playa. Llegar a la isla no es complicado, pero desde la playa llegar, darle la vuelta por el sur y volver … hay que ir muy bien de consumo y estar en buena forma para tirar de aleta. Más teniendo en cuenta que antes y después toca cargar con el equipo por 100 metros de escaleras. Ayer estaba bien pero hoy me duele todo.

Día: 8/5/2010
Lugar: Isla del Descubridor, cabo La Nao
Temperatura: 17ª
Visibilidad: Muy buena
Botella: 15L
Presión inicial: 210
Final: 30
Hora de entrada: 12:10
Profundidad: 15,3 metros
Tiempo: 80'

Master Diver

Esta tarde me he pasado por el club de buceo y ya tenían las titulaciones del último curso que hice, el de Estrés y Rescate más Oxigenación y Primeros Auxilios del mes pasado, con el que ¡ya soy Master Diver! :-D

Master Diver (que no Dive Master, el orden de los factores aquí si que altera el producto) es el nivel más alto en buceo deportivo antes de decantarse por seguir con buceo técnico (profundidades > 40m, bibotella, mezclas de gases más allá del Nitrox como Trimix) o por la enseñanza y liderazgo (DiveCon, Instructor, etc.) Para llegar a este nivel hace falta cinco especialidades: Stress & Rescue, Buceo profundo, Navegación, React Right (Oxigenación y Primeros Auxilios) y una quinta de libre elección; y haber hecho más de 60 inmersiones (llevo setenta y pico).

Y para celebrarlo y si nada ni nadie lo impide, mañana toca nocturna con un amiguete que aún no ha probado a bucear de noche. :-) Seguramente nos iremos allá a las 17:30, para meternos en el agua sobre las 18 a media luz y que se nos haga de noche poco a poco bajo el agua. La cosa promete.

Inmersión doble isla de Benidorm/Llosa

Y seguimos con las inmersiones de éste fin de semana. :-)  Ayer domingo por la mañana, antes de volverme a Madrid, una doble en la isla de Benidorm y la Llosa.

Normalmente haríamos primero la Llosa (más profundidad) y luego la isla, pero esta vez lo hicimos al contrario porque llegando en la barca había otras 4-5 en la Llosa y ninguna en la cara norte de la isla, así que Jose decidió hacerlo al revés. Y nos salió bien la jugada, estuvimos solos en las dos inmersiones.

La de la isla cara norte, tranquilita, si acaso con agua un poco fresca y eso sí con una visibilidad extraordinaria. La verdad es que creo que nunca había llegado tan lejos, de hecho pasamos por una pequeña cueva en la que había un Belén (si, si, de los de Navidad) bajo el agua que no había visto nunca antes. Respecto a la vida, un montón de nudibranquios pequeños, de color lila. Desde el Rojo cada vez me fijo más en la vida pequeña que hay en la roca.

Día: 28/6/2009
Compañera: Vero
Lugar: Isla de Benidorm, cara norte
Temperatura: 24º
Termoclina: 21º, 20m
Visibilidad: Muy Buena
Botella: 15L
Presión inicial: 190
Final: 80
Profundidad: 22,6 metros
Tiempo: 50'
Hora de entrada: 10:22
Hora de salida: 11:12

Vuelta a la barca, cambio de botella, camino a la Llosa, breve briefing y como entre una cosa y otra habían pasado ya unos 50′, al agua otra vez.

Visibilidad todavía excelente, agua completamente calma. ¡Y fría! Aunque es curioso porque según el ordenador el agua en la isla estaba más fría. Debe ser la sensación térmica después de haber estado 50′ en la barca, con el neopreno puesto y a pleno sol (sudada de espanto) y luego haber vuelto al agua. De hecho mi compañera llegó un momento que se volvió a la zona del amarre y luego la “repescamos” cuando fuimos perdiendo profundidad.

Vimos como de costumbre muchas morenas (ahora en los agujeros, no fuera como el viernes noche), bastantes pulpos (igual, escondidos), y como nota especial un banco de barracudas bastante grandes y un milano “volando”. Estos bichos son preciosos, se mueven como un pájaro bajo el agua.

Día: 28/6/2009
Compañera: Vero
Lugar: La Llosa
Temperatura: 26º
Termoclina: 19º, 30m
Visibilidad: Muy Buena
Botella: 12L
Presión inicial: 190
Final: 50
Profundidad: 32,7 metros
Tiempo: 52'
Hora de entrada: 12:01
Hora de salida: 12:53

Nocturna brutal en La Llosa

El viernes pasado que estuve en Alicante aproveché para hacerme una nocturna en La Llosa, esa gran desconocida… al menos de noche.

¡Y tanto que desconocida! Acostumbrado a la vida de siempre, la nocturna fue espectacular: nada más empezar a bajar por la cortada, en una especie de balcón que hay, un milano/manta águila (según con quién hable dice una cosa u otra y yo aún no los distingo); mogollón de morenas de todos los tamaños fuera de la roca, de cacería; mogollón también de pulpos, algunos enormes, y vimos uno cazando (acorrala a la presa y se hincha, encerrándolo entre los tentáculos); zapatillas, muchas también.

Y la guinda: entramos en la cueva y hay dos zapatillas en el techo. Yo iba justo detrás de Rosa y me hace señas de que salga para que puedan entrar los demás, y al ir a salir ¡me encuentro con un calamar de morros! ¡Joder qué subidón! :-D No había visto aún un calamar bajo el agua, y eso que en el Rojo había la tira. El bicho entró con nosotros en la cueva atraído por las luces, pero se debió atontar/deslumbrar y luego iba dándose golpes con el techo y contra nuestras manos. Al final salimos todos y dejamos al pobre bicho en paz.

Al final, en la parada de seguridad (que en la Llosa es muy cómoda, porque la parte de arriba está a 6-7m) hicimos algo que nos comentó Rosa en la barca: apagar las linternas. Y si, al final el ojo se acostumbra. Es toda una sensación estar realmente a oscuras bajo el agua y ver, poco, pero poderte mover a oscuras.

En fin, que las nocturnas son otro mundo. Aparte de la sensación de estar en la película Abyss (todo negro y focos de luz que se mueven), la cantidad y variedad de vida es completamente distinta a la que se ve durante el día. Todo un nuevo universo por explorar.

Día: 26/6/2009
Compañera: Pili
Lugar: La Llosa
Temperatura: 24º
Termoclina: 18º, 21m
Visibilidad: Buena
Botella: 15L
Presión inicial: 190
Final: 60
Profundidad: 27,4 metros
Tiempo: 52'
Hora de entrada: 22:12
Hora de salida: 23:04

Viaje al Mar Rojo

Ayer volví del Mar Rojo, mi tercer viaje de buceo (después de Almería e Ibiza) y la primera vez que salgo de Europa, la primera vez en mi vida que tengo que usar el pasaporte. Ya tocaba.

El viaje una gozada: la organización perfecta, los compañeros cojonudos, las inmersiones alucinantes, la tripulación del barco una risa (sobre todo Tita, menudo showman) … la única pega es que la mitad acabamos mal del estómago o constipados y uno con otitis. Yo las dos primeras: con el aire acondicionado que era un coñazo (calor … frío … calor … frío) acabé medio resfriado, mal de la garganta y un poco de los oídos; y con las comidas con el estómago algo flojo, aunque ni una cosa ni la otra me impidió hacer 19 inmersiones en cinco días.

Y es que este tipo de viajes es la mejor forma de coger experiencia buceando, además de una forma cojonuda de desconectar del mundo y sobre todo del estrés del trabajo son una especie de “práctica intensiva” de buceo: el año pasado en Ibiza fue cuando me empecé a soltar más y bajé bastante el consumo, al haber ganado bastante confianza; y en este viaje ¡he hecho prácticamente tantas inmersiones en una semana como estaba haciendo en todo un año! Llegué al rojo con 41 tras casi dos años buceando y he salido con 60.

Mar Rojo, 23-30 mayo 2009El sábado 23 yo acudí diréctamente a la T4 de Barajas, donde me reuní con el resto del grupo de Aquaventura y dos chicos vascos que venían al mismo barco. Volamos al Cairo y cogimos otro avión a Sharm el Sheik. Allí nos esperaba el SnapDragon (nuestro barco) en el puerto deportivo de Marina Travco. Embarcamos, repartimos camarotes y a dormir. En el barco ya estaba una pareja de portugueses que también nos acompañó en las inmersiones.

El domingo empezó la rutina de a bordo:

  • Mar Rojo, 23-30 mayo 2009En pié a las 6 o por ahí
  • Briefing, y primera inmersión sobre las 6:30-7:00 (menos el 1er día que teníamos que esperar autorización para salir de puerto)
  • Desayuno y dormidita hasta la siguiente inmersión (que madrugar tanto de vacaciones es malo)
  • Sobre las 10:30 briefing, y sobre las 11-11:30 segunda inmersión.
  • Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Comida y siesta!
  • Briefing sobre las 15:30 y tercera inmersión sobre las 16:00
  • Merienda!
  • Briefing e inmersión nocturna sobre las 20:30-21:00 (menos el segundo día, mucha corriente y nocturna con corriente mal royo)
  • Cena y a la cama!

Como véis la cosa se resume en comer, dormir y bucear. :-D Y en los ratos sin dormir, en el barco tomando el sol, leyendo, bebiendo muuucha agua, y comentando las inmersiones con los compañeros.

La primera inmersión fue un poco “especial” porque es la que usan los divemasters (M@rk y Suzuki alias “el maraca”) para ver el nivel de la peña. En el Rojo el control de la flotabilidad es muy importante para no cargarse el coral, y es especialmente complicado por dos factores: botellas de aluminio que pesan menos que las de acero, y más salinidad del agua que te hace flotar más. P.ej. con el traje de 5mm yo suelo llevar 5Kg de lastre, así que por lo de la botella que pesa menos empecé la inmersión con 8Kg ¡y al vaciar el jacket no me hundía! Con 9Kg me hundía pero poco, 1m o así, tendría que aletear para sumergirme del todo y eso con la botella llena. Como con la botella vacía me podría dar problemas en la parada de seguridad al final me metí 10Kg: 4 en el cinturón, 4 en el jacket, y 2 en la correa de la cincha de la botella (truco de Luismi), para equilibrar bien el peso y no sobrecargar los riñones.

Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Las inmersiones, como he dicho, una auténtica pasada: praderas de coral inmensas, jardines comparables a campos en superficie, algo acojonante y con muchísima diversidad y colorido, preciosos; y una variedad de vida también impresionante: peces payaso (¡Nemo!), loro, unicornios, tigre, napoleón, escorpión, piedra (venenosos!), atunes, cirujanos, rayas, gambas, nudibranquios de todas las formas y colores desde los más pequeños a los más grandes (“bailarinas españolas”) y lo que más me impactó, las tortugas, increíble la gracia que tienen para moverse y la forma de pasar de todo, van a su bola.

Log resumido de las inmersiones:

  1. Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Ras Katy (arrecife, domingo 24, 10:51, 21,3m, 65′)
  2. Anemona City, Shark & Yolanda Reef (arrecife, domingo 24, 15:07, 26,9m, 56′)
  3. Sha’ab Abu Nahas (arrecife, domingo 24, 20:26 nocturna, 20,1m, 47′)
  4. Ghannis D (pecio, lunes 25, 7:22, 22m, 57′)
  5. Carnatic (pecio, lunes 25, 11:40, 25,1m, 53′)
  6. Barge (pecio+arrecife, lunes 25, 16:21, 14,2m, 69′)
  7. Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Rosalie Möller (pecio, martes 26, 6:58, 34,8m, 47′, 7′ deco)
  8. Shag Rock + Kingston (pecio+arrecife, martes 26, 16,3m, 59′)
  9. Thistlegorm, interior (pecio, martes 26, 16:27, 24,9m, 55′)
  10. Thistlegorm, interior/exterior (pecio, martes 26, 20:50 nocturna, 26,5m, 47′)
  11. Thistlegorm, exterior (pecio, miércoles 27, 6:48, 29,8m, 49′)
  12. Small Crack (arrecife, miércoles 27, 11:01, 20,6m, 55′)
  13. Tower (azul, miércoles 27, 16:01, 27,6m, 58′)
  14. Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Gordon Reef (arrecife, miércoles 27, 20:20 nocturna, 10,4m, 52′)
  15. Thomas Reef (arrecife, jueves 28, 7:12, 32,5m, 49′)
  16. Jackson Reef, Garden 2 (arrecife, jueves 28, 11:39, 27,4m, 53′)
  17. Jackson Reef, Garden 1 (arrecife, jueves 28, 16:07, 28,7m, 53′)
  18. Gordon Reef (arrecife, jueves 28, 19:33 crepuscular X-D, 12,3m, 50′)
  19. Jackson Reef, Garden 1 (arrecife, viernes 29, 7:00, 20’5m, 48′)

Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Las más impresionantes sin duda las del Thistlegorm, no en vano hicimos tres inmersiones seguidas en este pecio. Y es que el Thistlegorm es lo que todo el mundo espera de un barco hundido: poder entrar y “corretear” por los pasillos y las bodegas todavía repletas con el cargamento original, en este caso ni más ni menos que cargamento militar de la II Guerra Mundial con camiones, motos, tanques, vagones y máquinas de trenMar Rojo, 23-30 mayo 2009, munición, etc. Y la nocturna, indescriptible. Si ya de por sí entrar en un barco hundido a 25m de profundidad da una sensación de entrar en un sitio secreto, prohibido, casi fantasmagórico … imaginároslo de noche y alumbrados sólo por los focos de las linternas. Acojona, impresiona, emociona y da un tremendo respeto, a partes iguales. Además de la vida que sólo sale por la noche, como las gambas y las zapatillas enormes que vimos en esta inmersión.

Mar Rojo, 23-30 mayo 2009Las más bonitas, las distintas inmersiones en arrecifes, y sobre todo para mi Small Crack. Fue una inmersión especial, aparte de la belleza de las praderas de coral vimos un pez halcón (diminuto y escondido en el coral negro, difícil de encontrar), una tortuga comiendo, y dos rayas águilas, una de las cuales se asustó al acercarse y huyó hacia arriba pasando de 0 a 100 en cero-coma. Todo un espectáculo.

La peor, Tower. Era una apuesta, un “a ver qué pasa”: descender en mitad del azul hasta casi los 30m en un punto por el que a veces pasa vida grande (tiburones, etc.) y dejarse llevar por la corriente mientras dure el aire, a ver si hay suerte. No la hubo. Vimos algún atún pero no puntas blancas ni tiburones martillo, ni mucho menos el tiburón ballena que los más veteranos se morían por ver. De hecho el único tiburón que vimos, y de lejos (y se fue en seguida) fue en la primera inmersión, en la que a penas acertamos a adivinar el perfil del bicho.

Con la cámara, bien, aunque aún necesito práctica. No la bajé a todas las inmersiones y en las que bajé hacía cuatro fotos, me la guardaba, y al cabo de un rato cuando veía algo que me llamaba la atención hacía cuatro más. No se disfruta igual si vas pendiente de ir haciendo fotos, aparte de que puedes ralentizar al grupo y consumes más (unos 10-20 bares más en comparación con mi compañero, que íbamos más o menos igual de consumo, si llevaba cámara o no). Cosas que he aprendido a la vista de los resultados:

  • Nada de fotos “panorámicas”. No se ve nada. No sé si es cosa de los sensores de mi cámara (no se puede pedir mucho por 100€ cámara + carcasa) o algo general de la fotografía submarina. Hay que centrarse en los detalles y acercarse al “motivo” de la foto.
  • Corolario de la anterior: tengo que empollarme bien cómo va la cámara para aprovechar los modos macro y demás, porque la llevo siempre en automático (soy un desastre con las fotos, incluso arriba del agua).
  • Es muy importánte pararse y apoyarse en algo aunque sea con el dedo para estabilizarse, si no las fotos salen movidas o desenfocadas.
  • Me estoy planteando activar el flash siempre. Según se baja de profundidad se pierden colores (el rojo el primero), por eso la mayoría de las fotos tienen tonos azulados y verdosos nada más. Las que tienen más colorido son porque eran a 5-6m de profundidad o bien porque se disparó el flash.

Y nada más… haced click en la foto de abajo para ver el album completo del Mar Rojo. Y el año que viene, más (eso espero!) :-D

Mar Rojo, 23-30 mayo 2009

El Naranjito

Ayer domingo estuve en El Naranjito, que nada tiene que ver con el entrañable personaje de la derecha. ;-P Se trata de un pecio que hay frente al puerto de Cabo de Palos. Ha sido mi primer pecio, y la verdad es que es algo espectacular encontrarse con un carguero hundido debajo del agua.

Eso si, por la situación y el entorno es un tipo de inmersión completamente distinto de los que había hecho hasta ahora, es decir:

  • desde costa, entras por la playa y según la inclinación de la costa vas ganando profundidad poco a poco.
  • en barco bien llegas a una zona con no demasiada profundidad (10-12m) desde la que navegas a más o menos profundidad (p.ej. alrededor de la isla de Benidorm), o llegas a una plataforma con la parte superior a 8-12m y que te ofrece a los lados cortadas hasta 30-40m, cuevas, formaciones rocosas, etc. (tipo La Llosa o los bajos de Cabo Palos).

Este caso no, completamente distinto: cabo de la boya en mitad del azul sin nada alrededor que desciende hasta el pecio, parte superior a unos 27m e inferior a algo más de 40 (tocamos los 42). Esto limita mucho el perfil de la inmersión: en los otros tipos que comentaba, como hay posibilidad de varios recorridos a distintas profundidades, lo normal es que una vez se reune el grupo vamos hacia la parte más profunda para ir luego haciendo un recorrido que asciende poco a poco, aprovechando ese ascenso para ir eliminando nitrógeno y no tener que hacer paradas de descompresión. En este caso no, el pecio está a 40m y no hay nada alrededor más que agua, así que la única posibilidad es bajar, disfrutar de las imágenes del pecio y una vez que llegamos a los 100 bares en la botella, comenzar el ascenso y la (en este caso) inevitable parada de descompresión. Es por esto que el consumo es muy importante: ayer p.ej. para unos 25 minutos que estuvimos en el fondo tuvimos que hacer 10 de deco más los 3 de seguridad de siempre, con lo que hay que comenzar el ascenso con suficiente aire en la botella para aguantar esos 13 minutos a 5-6 metros de profundidad en nuestro caso (no hubo necesidad de paradas profundas). Y qué largos se hacen 13 minutos colgados del cabo… en una plataforma tipo Llosa que esté a esos 5-6 metros puedes ir mirando aunque sea las piedras, en este caso nada. Sigo pensando que los ordenadores de buceo deberían tener un modo Tetris para pasar el rato en la deco. :-P

Otro detalle a tener en cuenta a estas profundidades, aparte del consumo, es la posibilidad de narcosis de nitrógeno, ya que éste gas a la presión que tiene el aire de la botella a esa profundidad puede “colocar”. Ayer tuvimos dos casos: una chica se tuvo que subir con su pareja a mitad de la inmersión (no sé muy bien cuándo, íbamos en dos grupos y ellos iban en el otro) y un chico se emparanoio bastante con el lastre, no sé si se creía que llevaba de más o de menos o qué pero lo pasó mal, aunque Jose consiguió calmarlo y aguantó toda la inmersión con nosotros.

Por lo demás, la inmersión muy bien. Mar en calma, visibilidad bastante buena (a pesar de que a esa profundidad con tan poca luz se ve poco, aunque lleves linterna), y desde luego la imagen de ver un carguero de 64 metros en el fondo del mar es algo impresionante. Había bastante vida en el barco, peces de todo tipo y varios congrios que se habían “atrincherado” en agujeros del barco, como p.ej. uno en el retrete. X-D La inmersión duró 45 minutos, que más o menos fueron 3-4 para bajar, 20-25 en el pecio, 3-4 de ascenso hasta la cota de 5-6 metros y los 10 de deco y 3 de seguridad que comentaba.

Me bajé la cámara pero no conseguí sacar fotos chulas. En el displpay de la cámara se veían fatal (mejoran un poco en el ordenador) y pensaba que con tan poca luz o tantos reflejos con la linterna no estaba saliendo casi nada, así que llegó un momento que pensé que no valía la pena ir con la linterna en una mano, la cámara en la otra y no disfrutar de la inmersión y me la guardé.

La última foto de esas tres (penúltima y antepenúltima en la galería, bastante movidas :-/) creo que era una sepia aunque no lo juraría, medio enterrada en la arena a 42m de profundidad.

Por cierto, los problemas del viernes con la batería de la cámara que se me apagaba …. eran las pilas. Ayer le puse pilas nuevas y sin problemas a más de 40 m.

Próximo destino: Mar Rojo, ¡¡¡el sábado que viene!!! :-D

Langostas en la Llosa 2

Ejerciendo ya de madrileño en toda regla, el jueves por la noche tiré para Alicante aprovechando que ayer viernes era San Isidro. Y ayer tocó inmersión en La Llosa 2.

Buen tiempo y buena mar, aunque bajo el agua la visibilidad no era muy buena. Eso si, mejor a más profundidad (Llosa 2) que más en superficie.

Uno de los días que más vida he visto por La Llosa, muchos peces (tengo que aprender a reconocerlos de una vez!) en bancos bastante grandes donde está la boya, alguna morena, y lo mejor de todo varias langostas en la cortada de la Llosa 2 que se llevaron alguna foto. :-D

La cámara me hizo una cosa rara que iba comentando otro de los chicos que vino que a él también le pasa a veces, y que no me pasó hace dos semanas en Cabo de Palos: aunque tenía las baterías a tope, al llegar a cierta profundidad con un par de fotos marcaba ya baja de batería y con un par más se apagó, y luego según iba subiendo “resucitaba”, volvía a tener una raya de batería. Lo justo para hacer otras dos o tres fotos, se vuelve a apagar, y a los 5 minutos y otros 5 metros más arriba, otras tres fotos. :-? Curioso, ¿afecta la presión a las pilas recargables? Aunque por otra parte, dentro de la funda estanca de la cámara, ¿no se mantiene la presión de superficie? ¿Afecta la presión ambiente a la cámara que está protegida? No lo entiendo. :-?

Ya he estrenado la cámara

Pues este fin de semana si que hemos conseguido bucear (oee!), ayer sábado nos fuimos Gabi, Alberto y yo (y Cris, pero no bucea) a una cala de Cabo de Palos por nuestra cuenta. Y por fin pude estrenar la Intova. :-D

Nunca había ido de costa en Cabo de Palos, siempre con barca al bajo de dentro/fuera y/o las agujas. Y la verdad es que muy bien, agua clara, calas bastante protegidas, de fácil acceso y sin corriente (al menos el sábado) … y bastante más vida que en Cala Palmera o Calpe. No el nivel de la reserva de Cabo de Palos, pero muy bien.

Al llegar en realidad íbamos a ir a la cala de arriba de esta, que Gabi había estado ya una vez. Pero al ver la otra cala vimos a un monitor de buceo con un pequeño grupo y le preguntamos cuál estaba mejor, y nos dijo que la de abajo. Así que a esa fuimos.

La inmersión con cuidado. A pesar de que el monitor nos dijo que era fácil y de poca profundidad (16m, aunque al final no pasamos de 11), ninguno conocíamos el sitio y además íbamos todos con algún juguete nuevo y por tanto un poco más atentos a cacharrear que a ir con mil ojos: Gabi con una boya atada a un cabo (que por cierto hubo un momento que se lió con el cabo y me las vi putas para desenredarlo, tenía que haberlo dejado ahí :-P ), Alberto con jacket y regulador nuevos, y yo con la cámara. :-)

El sitio, realmente fácil. Entrada suave, pequeña pendiente con piedras, fácil equiparse en el agua (porque fuera no hay dónde sentarse para ponerse el jacket ya con la botella). Fondo de pieda y arena, alguna pared rocosa, erizos, estrellas de mar, holoturias, anélidos

La cámara muy bien, pero ya de por sí soy patoso haciendo fotos en tierra, con lo que bajo el agua … bufff… entre que los bichos se mueven, TU te mueves, la cámara no es muy rápida que digamos, el plancton refleja el flash … XDDD Necesito práctica.

Datos de la inmersión:

Día: 2/5/09
Lugar: Cala del faro, Cabo de Palos
Temperatura: 16ª
Visibilidad: Bien
Botella: 12L
Presión inicial: 190
Final: 65
Hora de entrada: 11:23
Profundidad: 11.6 metros
Tiempo: 45'

Y de postre, un video de un anélido: