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Solaris

Llevo una temporada de leer poquísimo, me da pereza coger un libro y cuando me pongo no me engancha, me aburre, lo dejo, igual empiezo otro, cuando retomo el primero al cabo de semanas y ya no me acuerdo por dónde iba… En resumen, que igual llevo un par de libros y algún cómic a corro durante meses y lo único que acabo es el cómic (porque es más corto).

Ahora con la baja estoy esforzándome en leer un poco más, y mira por dónde, ¡uno que de verdad me ha gustado! Y no es para menos, es un clásico de la ciencia-ficción que hace tiempo que lo tenía en la lista de pendientes: Solaris, del genial (y no muy conocido) Stanislaw Lem.

El tema principal gira entorno al primer contacto de la humanidad con un ser extraterrestre, pero tan distinto de cualquier forma de vida que pudiéramos imaginar que durante años de expediciones en el planeta donde habita éste ser, ni él ni los humanos llegan a darse cuenta de que el otro está vivo y tiene consciencia de sí mismo e inteligencia. Y aún así una vez que se hace patente que tanto uno como los otros se han dado cuenta de que “hay alguien más”, la comunicación parece imposible. Después de un siglo de estudios, toda la literatura “Solarística” lo único que recoge son descripciones muy detalladas de las distintas manifestaciones de éste ser y varias corrientes de teorías sobre qué es, motivaciones, etc., pero ninguna probada y demostrada. Según la jerarquía de Ender sería un varelse.

Sin embargo aunque en ningún momento hay una comunicación real entre ambas especies, el alienígena es capaz de leer la mente humana mientras los protagonistas duermen y reproducir objetos a partir de sus recuerdos, hasta el punto de ser capaz de crear réplicas vivas de personas de las que los protagonistas guardan una fuerte impresión en su memoria. Pero éstos seres parecen ser independientes de su “padre”, no actúan en ningún momento como emisarios de éste ni son al principio conscientes de ser “artificiales”, si no que se comportan igual que lo hubiera hecho su modelo original, la persona a la que representan: ademanes, gestos, personalidad, recuerdos (aunque sólo tienen los que posee la persona de cuya memoria han sido “copiados”). La comunicación entre éstos seres y los protagonistas no es entre especies distintas, es la misma que hubiera habido entre el protagonista y la persona a la que representa cada copia.

Y aquí es donde entra en juego el tema más profundo del libro, que como os imaginaréis es el mismo de Blade Runner (si bien Solaris, de 1961, es anterior a ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, del 68): ¿Qué es lo que nos hace ser humanos? Las copias, idénticas a los originales, con recuerdos, consciencia, inteligencia, personalidad, ¿son humanas? ¿Y hasta dónde podemos llegar a aceptarlos, sabiendo que son copias? ¿Cómo estamos seguros de no ser una copia nosotros mismos? La evolución de los personajes es curiosa: el protagonista, que al principio recibe a su “replicante” con miedo y rechazo, poco a poco se va acostumbrando a su presencia, le recuerda tanto (es exactamente como) una persona querida que perdió que finalmente prefiere no volver a la Tierra, quedarse en Solaris en el que sólo hay una estación científica escasamente poblada para no volver a perder a ésta persona, aún a sabiendas de que no es un ser humano “real”; mientras que la chica, que la principio no es consciente de su origen ni entiende el comportamiento del protagonista, poco a poco va dándose cuenta de lo que pasa, descubre que es una copia en base a los recuerdos de una persona real, finalmente se sacrifica para que no sea el protagonista el que lo haga quedándose en un planeta prácticamente desierto por seguir a su lado. De alguna forma ella se va humanizando movida por el amor hacia el protagonista, mientras que por el mismo motivo él no es que se deshumanice, pero si que decide aislarse de la humanidad, encerrándose en su mundo por estar acompañado de éste “fantasma”. Da que pensar.

El libro se ha llevado al cine dos veces: en el 72 de manos de un director y reparto ruso, considerada un clásico y de la que he leído muy buenas críticas, si bien es un poco difícil de entrarle porque bueno… es en ruso :-D ; y en el 2002 con George Clooney como protagonista (no sé qué esperar de ésta versión). Me estoy bajando las dos, ya os contaré que tal. :-)

PD: próximo libro en la pila de lecturas pendientes: Valis, de Philip K. Dick.

¿Ubik al cine?

Qué miedo lo que leo en Slashdot… ¡¡una peli de Ubik!!

Cualquier historia de Philip K. Dick es chunga de rodar, pero Ubik … ya veremos, ya veremos. Pueden pasar varias cosas: que sea un truño sin pies ni cabeza; que descafeinen la historia hasta convertirla en un blockbuster palomitero sin chicha ni limoná; o que la coja un director con un par de webs y haga una adaptación fiel que no va a entender casi nadie pero se convertirá en una peli de culto tipo Blade Runner.

Crucemos los dedos. La verdad es que la última adaptación de Dick no me decepcionó como otras.

format brain:

El otro día salió en Barrapunto una noticia sobre un fármaco capaz de eliminar recuerdos, y la mayoría de comentarios hacían bromas sobre Men in Black.

Más que a MiB y dejando al lado todas las implicaciones orwellianas, a mi me recuerda mucho más a Eternal Sunshine of the Spotless Mind, peli que vi hace pocas semanas, me ha encantado y os recomiendo a todos, a pesar de que no me acaban de gustar las comedias romanticonas y no trago a Jim Carey salvo en muy contadas ocasiones. Rollo Memento/Philip K. Dick.

¡¡Otro remake más!!

robocopiv0.jpg¡Pero cómo se nota lo faltos de ideas que están en Hollywood! Este remake si que me da miedo: RoboCop.

La primera peli de RoboCop me parece cojonuda, una de las mejores películas de ciencia ficción de los 80, con una visión del futuro muy distópica a lo Philip K. Dick. Además ha envejecido bastante bien (a pesar de los cardados y los yuppies agresivos), en Navidad me compré la edición en 2 DVDs que sacaron hace poco y volví a disfrutar como un enano viéndola. Por no hablar de que cada vez EEUU está más cerca de tener robots y tanques completamente automatizados en el ejército, de hecho algunos se han llegado a probar en Irak (eso SI que da miedo).

La segunda… pssst… tenía sus detalles, como el robot adicto al nuke, sacado del guión para la primera peli que preparó el mismísimo Frank Miller. Pero para mi gusto no le llegaba a la altura del tobillo a la original. Y la tercera no llegué a verla, tuve bastante con ver algún trailer.

Con esa evolución sólo cabe esperar lo peor. :-(