Batman: Jekyll y Hyde

Jekyll y Hyde«… el hombre no es en verdad uno, si no en verdad dos«. Con ésta cita de R. L. Stevenson (os imagináis de qué libro) que trata de reflejar la dualidad del ser humano comienza el tomo que nos ocupa: todos tenemos nuestro lado bueno y nuestro lado malo, días mejores y días que nos levantamos con el pié izquierdo y ¡ay del que se cruce en nuestro camino! Todos somos capaces de lo mejor y de lo peor. Somos ángeles y demonios. El quid está en el equilibrio entre ambas partes, y en hacia dónde se decanta la balanza más a menudo en cada uno de nosotros.Otra forma de entender esa frase sería las dos vidas de los superhéroes: periodista, ricachón o don nadie de día; justiciero enmascarado de noche. En el caso de Batman tal vez la balanza esté completamente desequilibrada hacia la noche, siendo Bruce Wayne una cáscara vacía carente de sentimientos. Y si en el universo DC y en concreto en Gotham hay alguien que represente la dualidad, es Dos Caras, el gran protagonista de ésta historia. Batman: Jekyll y Hyde se interna en la psique de éstos dos personajes, analizando su doble personalidad y los motivos que los llevaron a cada uno de ellos a ser lo que son.

La historia a cargo de Paul Jenkins no está nada mal, con un Batman en solitario (sin Robing, Nightwing ni Oráculo) que las pasa realmente canutas enfrentándose a sus demonios internos y un Dos Caras sublime. Pero si hay algo que destacaría frente a todo lo demás de éste tomo, es el dibujo: la última mitad de Sean Philips es más que correcta, pero queda empequeñecida al lado de la a-c-o-j-o-n-a-n-t-e primera mitad de Jae Lee, que junto a los colores oscuros de June Chung dan un aspecto realmente tétrico a Gotham, Batman y Arkham, y sobre todo y por encima del resto, al Dos Caras más aterrador a la vez que realista (casi fotorealista) que he visto. Si tras The Dark Knight Chris Nolan se decide a rodar una tercera parte y aparece Dos Caras (es de suponer si en ésta segunda parte ya saldrá Harvey Dent), ÉSTE es sin duda el aspecto que debería tener.

140 páginas muy recomendables para todos los que gusten del lado más oscuro del Caballero Oscuro.