Reloj arreglado

Pues parece que he tenido algo de suerte con el tema del reloj: ayer me llamaron de la relojería, que ya estaba arreglado (again) y se hacían cargo de los gastos.

Y digo que he tenido suerte porque el lunes llamé a la oficina de atención al consumidor de Las Rozas y me dijeron que la cosa estaba chunga: lo único cierto con lo que estábamos de acuerdo ambas partes era que me llevé el reloj bien y lo devolví al día siguiente roto, y en principio no había forma de probar si le había dado un golpe o lo que fuera y era culpa mía la rotura, que íbamos a necesitar un informe del taller que lo arregló (¿y qué hubieran dicho? ¿”si, es culpa nuestra, somos unos palotes”?) En pocas palabras, que si se hubieran puesto chungos lo más seguro es que me hubiera tocado aguantarme. :-/ Qué poco protegidos estamos a la hora de la verdad como consumidores, ¿no?