Lasik

Pues ya ha pasado la operación de la vista y todo muy bien por ahora.

El día de la operación nada de nervios hasta el último instante… la operación fue a las 17:15 y curré hasta la hora de comer con lo que tenía la cabeza entretenida, y en la sala de espera estaba con la BlackBerry contestando los últimos correos del trabajo. X-D No tuve tiempo de pensar en lo que se me venía encima hasta que me pusieron la bata y gorrito verdes típicos para ir al quirófano.

La operación en sí … bueno … supongo que los que sean un poco aprensivos lo pasarán mal. Por si no sabéis de qué va (info de la clínica donde me operé, otra) se trata de cambiar la forma de la cornea con el laser para corregir el defecto que hace que la imagen no se enfoque donde toca, en la retina. Pero el laser no se aplica directamente sobre la superficie del ojo, si no (y aquí viene lo bueno que mucha gente no sabe) que se abre el ojo, se «corta» una pequeña «loncha» de unas micras de grosor sin llegar a desprenderla de un extremo para poder abrir y volver a cerrar donde iba (imaginaros una ventana), y es ahí donde se aplica el laser.

La operación es muy rápida, unos pocos minutos y son dos fases: primero el abrelatas, te mantienen el ojo abierto con unas pinzas y primero se abre un ojo y luego el otro. naranja_mecanicaLo único que tienes que hacer es estar tranquilo y mirando a un punto fijo, algo complicado porque en un momento pierdes la visión y luego (cuando te retiran la loncha de córnea) ves fatal. Se vuelven a cerrar ambos ojos (ahí vuelves a ver normal) y se pasa a otro quirófano donde está el laser. Y de nuevo primero un ojo y luego el otro: se vuelve a abrir, otra vez hay que mantener la vista fija en un punto y preparados, apunten, ¡fuego! Huele a pollo quemado. Cuando acaban con el laser en los dos ojos una revisión rápida para ver que se han cerrado bien, media hora con los ojos cerrados, una segunda revisión y a casa a permanecer con los ojos cerrados lo que queda del día. Sobra decir que: a) hay que ir acompañado; b) ese día es un roooollooooo. Pero nada más salir de la clínica, aunque ves aún bastante difuso y molesta mucho la luz, empiezas a ver por la calle que puedes leer todas las matrículas de los coches. ¡La cirugía ha hecho efecto!

El día siguiente es como volver a nacer: primero te cuesta horrores abrir los ojos porque todos los colirios que te has tenido que echar en los ojos cada hora y la mitad han acabado en la nariz porque no le has pillado el truco, se te han resecado durante la noche y tienes las pestañas y los párpados pegados y no hay forma de abrir los ojos. XDDD Pasado ese primer escollo, simplemente, ¡ves! Es una caña. Eso sí, estás fotobóbico perdío (tres días después sigo con gafas de sol a toda hora), alrededor de las luces ves halos, sobre todo de noche (esto tarda semanas en desaparecer) y a veces cuesta un poco enfocar, normal porque el ojo ahora tiene una geometría nueva y tiene que acostumbrarse a enfocar (supongo que mejor dicho el cerebro tiene que desenseñar a desaprender cómo usar el «nuevo» ojo). Nada más levantarte ya notas que ves muy bien, y según van pasando las horas vas enfocando cada vez mejor y viendo mejor a mayor distancia.

El día después de la operación, revisión: volver a verificar que la cornea ha cicatrizado bien y no se ha movido, y graduar la vista. Los típicos paneles con letras de distintos tamaños. Pues con las únicas que tuve un poco de problema (las distinguía aunque en honor a la verdad un poquito borrosas) era en la última fila del último panel. ¡¡Eso es una visión del 100%!! :-D Ahora tengo otra revisión la semana que viene y otra al mes, y deberían darme otra a los tres meses tras los cuales si todo ha ido bien te dan el alta.

Ahora lo chungo: unas semanas con gafas de sol a toda hora; una semana con un antiséptico 4 veces al día; lágrima artificial a granel, porque el ojo se reseca durante una temporada; lo de ver halos alrededor de las luces dificulta la conducción por la noche (no demasiado como para pequeños desplazamientos por la ciudad pero p.ej. no me pegaría las cuatro horas para ir a Alicante); y nada de deportes de riesgo (buceo!) ni de contacto (¡kendo! estoy pensando en pasarme a Iaido hasta que me den el alta) durante mes-mes y medio. Por lo demás, vida normal ¡sin gafas!

Preoperatorio laser

Ya lo tengo todo listo para la operación de la vista de pasado mañana:

  • compradas (y en uso!) unas toallitas con las que limpiarse todo el contorno del ojo (párpado, lagrimal …) mañana y noche tres días antes de la operación (desde ayer)
  • comprado un antibiótico que hay que echarse en el ojo una semana o así después de la operación
  • compradas cápsulas de lágrima artificial para cuando el ojo se reseque (que se resecará durante varios meses…)
  • hecha la transferencia e impreso el recibo
  • gafas de sol listas para los primeros días que probablemente estaré un poco fotofóbico

¿Nervios? No. Ya veremos el jueves, pero por ahora lo que tengo son ganas de olvidarme de las gafas de una vez. Lo único que me preocupa un poco es el posible efecto secundario temporal (semanas-meses) de ver mal por la noche, imposibilitando la conducción nocturna. No a todo el mundo le pasa ni en la misma medida, pero sería una putada por algún día que salga más tarde de la cuenta de la oficina, algún día que se me haga de noche yendo a Alicante, etc. Aunque también si algún finde voy a Alicante como no podré bucear en un mes o así puedo ir en tren, que siempre voy en coche por tener movilidad para ir a Benidorm, Calpe, Cabo Palos, etc.

Organizándome

Hace un mes que me propuse empezar a organizarme mejor, tras comentar el tema con Pablo y que me sugiriera alguna lectura de desarrollo personal a añadir a las que ya tenía entre manos… el caso es que ya llevo 30 días intentando (consiguiendo) aplicar el método, eso sí ¿qué método? Pues el mío. :-)

De alguna forma la base de todo ha sido Zen to Done, aunque aplicado de aquella manera. Me explico: estoy apuntando cosas según se me ocurren, organizando los días/semanas, asignando prioridades, aplicando la regla de los dos minutos siempre que es posible para evitar procrastinar, etc. Y no va mal, nada mal, sin duda estoy sacando más cosas adelante que hace un mes y lo que es más importante, me siento capaz de hacer aún más. Pero por otra parte, no tengo un sistema unificado, mantengo en paralelo una lista para cosas personales y otra para cosas del trabajo… y un calendario casi común para algunas cosas:

  • En casa tengo MacOS X, en el curro Linux y de aquí para allá el iPod Touch. Para casa compré el Easy Task Manager, capaz de sincronizar con iCal y que cuenta con una aplicación web y una para el iPod, todas sincronizadas entre sí. Mi idea era centralizar la organización en casa y gestionar en remoto vía web/ipod. Cruda realidad: la sincronización con iCal provoca tareas repetidas (corroborado con el servicio de soporte de la aplicación) y la sincronización con el iPod no va todo lo fina que debería, hay tareas que no se crean/actualizan/borran como toca, aparte de que el interfaz no es tan completo, y al final he acabado metiéndome un boli y un taco de post-its en el bolso. X-D Y con el interfaz web no se puede hacer modificaciones, sólo ver lo que hay. Así que me he quedado con una herramienta que está bastante bien pero que sólo puedo usar al 100% desde casa con el Mac. :-/
  • En el trabajo he pasado a usar bastante las Tareas del Evolution. No es tan completo como un software de GTD de verdad pero sirve para no olvidarse. Realmente lo importante aquí es coger el hábito de apuntar las cosas, y revisar diariamente la lista para no perder el rumbo entre todas las llamadas, reuniones y urgencias que te obligan a ser más reactivo que proactivo. Y el hábito lo he adquirido.
  • Por otra parte, utilizo mucho también Google Calendar para las cosas más importantes tanto personales (un calendario) como de trabajo (otro), tipo qué días tengo Kendo, qué días tengo alguna reunión en el trabajo, tareas que se han de realizar un día en concreto, etc. Por decirlo de alguna forma, las «big rocks» del ZTD, de forma que abriendo el calendario de un vistazo sé si un día lo tengo disponible o no para dedicar a otra tarea importante. El resto son las tareas pequeñas que caben entre los huecos.

Creo que al final las herramientas no es que sean complejas, pero es que son tres: easy task manager en casa para las cosas personales; tareas del Evolution en el curro para las del trabajo; y Google Calendar para cohesionar las cosas importantes de uno y otro aspecto de mi vida y que no choquen. Buf, funciona, pero no se yo … no es óptimo ni de lejos. :-( Pero es mejor que la situación anterior (ningún método, un completo desorden completamente reactivo) y lo más importante es que he creado los hábitos necesarios para ir aplicando y puliendo el sistema.

Por otra parte, no todo es organización. El libro que me estoy acabando de leer (Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas) afronta más o menos el mismo tema pero desde un punto de vista de los principios, los objetivos, los motivos y las relaciones con los demás: hay que tener claro quién se es, por qué reglas se rige uno, qué quiere conseguir y por qué, y tratar a los demás con integridad y con el objetivo de que la relación sea satisfactoria para ambas partes. Parece una tontería pero cuando se tiene claro lo que se queire hacer, cómo hacerlo, se toma la decisión de hacerlo y no se posterga dar los pasos necesarios y que estén en nuestra mano, y si hay más gente implicada se les contagia el entusiasmo, al final las cosas salen.

Creo que un ejemplo bastante claro de la aplicación de todo esto es lo de las entradas de AC/DC del otro día: no me veo organizando a la gente así hace unos meses, de hecho cuando las fechas anteriores si que habé con dos o tres amigos pero al final cada cuál hizo su guerra y nos quedamos todos sin entrads. Esta vez sin embargo le he echado cara, he empezado a hablar con unos y otros y convencerles (convencernos) de que si entre todos empujábamos uno por otro ibamos a salir ganando todos. Y al final tenemos entradas para los nueve que éramos.

En otro orden de cosas, estoy remtomando (poco a poco, no tengo mucho tiempo y los domingos me permito hacer el vago más de la cuenta) los dos proyectos que tenía a medias. Y me estoy embarcando en otro, más grande y con más gente, que si que va a requerir bastante más tiempo. Y estoy convencido de que voy a conseguir sacar tiempo de donde no lo hay para sacarlo adelante.

En fin, hay que seguir puliendo el método y reforzando los hábitos. Y plantearme otro reto de 30 días, que ahora mismo no tengo claro qué puede ser. Tengo algunos candidatos pero voy a esperar a después de la operación de la vista del jueves, a volver a la normalidad después de la operación para plantearme más cambios.