Google, reinventando Internet III: el DNS

Después de dar alternativas a los protocolos SMTP (Wave) y HTTP (SPDY), le ha tocado el turno al otro caballo de batalla de Internet: el DNS. Mucha gente no le da a este protocolo la importancia que se merece, pero muchas páginas que tienen problemas de rendimiento son por culpa de una mala gestión del DNS, suya o del dominio de algún elemento que tengan en la página (publicidad sobre todo).

Google ha anunciado en su blog oficial la disponibilidad de su nuevo servidor de DNS público. Esta vez no han inventado un nuevo protocolo, simplemente han añadido a su servidor una serie de optimizaciones como gestión compartida de caché entre todo el cluster (que a saber lo grande que es, con lo que va a estar cacheado ¿todo?) y pre-fetching, amén de unas cuantas medidas de seguridad para prevenir ataques DoS y de envenenamiento de cachés.

Esta vez no hay código, parece ser que esto es sólo un servicio gestionado. Las IPs de los DNS de Google son:

  • 8.8.8.8
  • 8.8.4.4

Puede ser una buena alternativa al DNS de tu ISP (la mitad hacen aguas) o a OpenDNS, que se granjeó bastantes enemistades cuando empezaron a redirigir el tráfico de dominios que no existían (y curiosamente, el de Google también) a páginas suyas. Por supuesto, esto va a levantar otra oleada de opiniones anti-Gran-Google-Hermano: si usas el servidor de DNS de Google, van a saber todos los dominios que visites. No cada página individual, pero si cada dominio. Y es que como (¿casi?) todo lo que hace Google, parece que tiene la doble intención de conseguir más y más información sobre los hábitos de los usuarios en Internet para afinar aún más su maquinaria de AdWords/AdSense.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Otras webs que se han unido al manifiesto.