Archivo de la etiqueta: Física

Dios = 0

La existencia de Dios, a lo mejor y solo a lo mejor, es como el cero en las matemáticas. En otras palabras un símbolo que niega la ausencia de significado, el significado necesario para la definición de un sistema: en términos analógicos es Dios, en términos digitales es cero.

Ese párrafo es de una conversación entre un Tachikoma y Batou en un episodio de Ghost in the Shell: Stand Alone Complex. Y todavía hay gente que asocia dibujos animados y cómics exclusivamente con entretenimiento para críos…

Resume bastante bien mi opinión sobre Dios (con el nombre que le queráis dar) y la religión en general: son un invento humano para rellenar el vacío, ya sea vacío de significado, entendimiento, emoción, sentimiento, comprensión, etc. Una forma de dar significado a cosas que no lo tienen, porque se escapan todavía de nuestro entendimiento o porque por injustas parecen carecer de un significado que nos ayudaría a sobrellevarlas.

Ni que decir tiene que yo no soy creyente. ¿Ateo? ¿Agnóstico? Hay tantas versiones de la diferencia entre una y otra palabra… Siempre he tenido claro que Dios es un invento humano, un recurso ¿del lenguaje?, y no tengo problemas por admitir que hay muchas cosas que se escapan a mi entendimiento. Todas las leyes de la Física no son más que un intento de modelizar las fuerzas que rigen el Universo, a partir de las sombras que nosotros percibimos y podemos llegar a entender. Así que respecto a muchas cuestiones para mí «no lo sé» o «no lo entiendo (y dudo que nunca llegue a entenderlo del todo)» son respuestas perfectamente válidas, tal vez la única respuesta. Y respecto al vacío interior, a la espiritualidad… hay alternativas a una figura externa inventada y todo el clero que le acompaña, como p.ej. el budismo, buscar el significado y la paz dentro de uno mismo, por sí mismo. Si, se me ha pasado más de una vez por la cabeza hacerme budista, que no crea en Dios ni en las religiones en general no significa que a veces no cecesite «paz de espíritu», por así decirlo. Aunque hoy por hoy, «no creyente» (y desde luego, no católico-apostólico-y-romano) es lo que mejor me define.

Post metafísico en estas fechas tan entrañables en las que celebramos (no nos engañemos) que ya es primavera en El Corte Inglés. :-P