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Remate del viaje a Islandia: españoles en el mundo

Casualidades … mañana a las 22:00 en TVE1 en el programa “Españoles en el mundo” van a hablar de Islandia. El avance no tiene mala pinta: imágenes de Gullfoss, el géiser Strokkur, el blue lagoon (me lo perdí), la cueva de Viaje al centro de la Tierra de Verne (me la perdí también) …

Gracias a Kela y Oski por el aviso.

UPDATE: el programa está disponible online en el archivo de TVE a la CARTA.

Viaje a Islandia, séptimo y último día

Jueves 9, prácticamente mi último día porque al día siguiente cogería el vuelo a las 7:00am con lo que no tendría tiempo de ver nada.

Amanecimos en Skógar, desayunamos y carretera hacia Reikiavik con intención de comer allí. Son unos 200Km o así, que con el límite de 90 y un par de paradas (gasolina y a ver caballos de cerca, que los nenes se morían de ganas) se hacen largos. Llegamos al albergue y mientras los demás van a comprar comida a un take-away voy a averiguar cómo ir el día siguiente al aeropuerto: hay un bus que te recoge a las 4:50 del albergue y tarda unos 50-75 minutos. En el peor de los casos sería llegar a las 6:15 … ¿tendría tiempo de facturar? Llamo a la aerolínea, la facturación se abre dos horas antes y cierra 45 minutos antes del vuelo. ¡Joder! ¡Qué justo! ¿Y un taxi? ¡10.000Krn! ¡Y me dicen en el albergue es una buena “oferta”! Me arriesgo con el bus y compro ya el billete.

Comemos y planeamos la tarde. David, Anya y compañía quieren ir al museo de la ciudad, yo quiero quitarme una espinita del viaje al Rojo, que me quedé sin ver bichos grandes: ¡quiero ver ballenas! Así que volvemos a separarnos, me acercan al puerto y ellos tiran para el museo.

Compro el billete y como falta aún una hora me acerco a una tienda a comprar algún recuerdo para mi padre, y yo me compro ropa de abrigo, que en España parece que la ropa de abrigo no abrigue (y en Madrid en invierno hace fresquete) ;-) Un peaso forro polar islandés me compré … que seguro que cuando lo use aquí acabo pasando calor y todo. XDD

Embarcamos, hay 45 minutos hasta la zona donde las ballenas comen. Por el trayecto la chiquita que hacía de guía nos va contando los tipos de ballenas y delfines que podemos encontrar, lo que hacen ellos (en cada excursión va también un biólogo porque aprovechan para estudiar las ballenas), lo que se sabe de las ballenas (poco, p.ej. de las migraciones … nos contó que hace pocos años se consiguió por primera vez marcar y seguir a una ballena, y llegó desde Islandia hasta África!!) … También cómo localizar las ballenas, el primer indicador son los pájaros: una zona del mar en la que haya muchos pájaros es porque hay comida (peces, o restos de) y ahí irá también la ballena.

De repente la chica dice que a las 3 (como los militares, con el reloj) había algo, el agua que tiran al subir a respirar, y ¡si! la primera ballena. No recuerdo la especie, era la más común por la zona. No estaba muy cerca y no vimos mucho. Seguimos el camino.

Vimos alguna más como esta. De lejos, ves el agua, el lomo, en algún caso la cola al sumergirse para una inmersión profunda de 3-5 minutos … no se, me esperaba algo más espectacular, la ballena más cerca del barco, la cola más grande … Moby Dick!

La chica de repente dice que han visto algo a lo lejos que podría ser otra especie, no se, será, no será … y si, era una ballena jorobada. A esta nos pudimos acercar más (aún así … tal vez 30 metros, no estábamos “al lado”) y estuvimos bastante rato con ella, como tres o cuatro inmersiones profundas con varias idas y venidas entre medias. Y a una de esas, ¡salta! Joder. Sólo por eso valió la pena el precio del billete, toda la ballena en el aire, media vuelta, y al agua. Espectacular.

Las fotos son una ful, no tengo ni una buena. :-( Entre que las ballenas se veían un momento (asoma la cabeza, tira el agua, respira, lomo, cola, yastá!) y sin avisar, de lejos y con la compacta el zoom no es ninguna maravilla (un tío con una reflex sacó un peazo foto del salto), toda la gente apelotonada en el barco … estaba complicado. Pero las imágenes están grabadas en mi retina. ;-)

Ya de vuelta nos cruzamos con cuatro o cinco delfines, que con lo curiosos que son se acercaron al barco, el barco frenó un poco la marcha, y ellos se pusieron como locos a acercarse, pasar de un lado al otro, en fin, esas cosas tan monas que hacen los delfines.

Vuelta a puerto, me reúno con el resto en un bar y cenamos. Albergue, despedidas, abrazos, besos, estamos un rato hablando y a la cama.

Viernes 10, 4:30am. En pie. Ni ducha ni nada, un puñado de agua fría a la cara y a por el bus que pasa a las 4:50. En el aeropuerto de Keflavik a las 6:10, cinco minutos antes de que cierren facturación. :-/ Bien, agobios de buena mañana, pero consigo facturar. Desayuno, cuatro horas y pico dormitando en el avión, casi cinco de tránsito en Barcelona (Iberia me cambió el vuelo, y eso que lo tenía desde enero o así….), metro y a casa a dormir, que todo el día de aeropuertos mata.

Y ya está … el viaje, en resumen, una pasada. Como siempre hay cosas que te ha faltado hacer o ver: Landmannalaugar, más trekking, un glaciar más grande, llegar un poco más al este, o al norte … haber estado una semana más … pero en fin, una experiencia inolvidable. Un viaje muy recomendable.

Viaje a Islandia, sexto día

Miércoles 8. Skógar, sur de Islandia. El fin del viaje ya se empieza a ver cerca. :-(

Desayunamos en el albergue, el día antes habíamos comprado provisiones de sobra. El plan era ir a Þórsmörk, un valle chulísimo entre los glaciares TindfjallajökullEyjafjallajökull, pero la carretera es mala y hay que vadear varios ríos, 4 ó 5, no lo recuerdo bien. Así que tras las experiencias en las highlands y yendo a Stöng con las carreteras malas y con ríos por medio, decidimos (ya lo habíamos decidido hacía unos días, de hecho) ir en bus. El día antes ya habíamos preguntado donde compré el billete para la excursión al glaciar si había buses a Þórsmörk desde cerca de Skógar, y había uno desde Seljalandsfoss, otra catarata (¡cómo no! a estas alturas ya deberías haber asociado ALGOfoss=catarata XD) a unos 20Km de aquí. Así que compramos los billetes, cogimos el coche y para allá que nos fuimos.

La catarata tenía su gracia, a estas alturas no era la más alta y ni mucho menos la más caudalosa que habíamos visto ya (menos después del día antes haber estado a los pies de Skógafoss …) pero tenía el aliciente de que se podía pasar por detrás: había un hueco en la roca con lo que se podía bordear el salto de agua y “entrar” un poco en la montaña con el agua cayendo por delante. Te calas un poco, claro, con el viento el agua que salpica de la caída deja todo alrededor empapado, pero mola.

A las 10:15 llega el bus. Y ojo al bus, mirad la foto. Las ruedas eran casi medio Vicente! Esto ya te hace pensar, “hemos hecho bien en no ir en coche”. Y efectivamente hicimos bien. Varios de los ríos que había que vadear eran riachuelos, 10cm tal vez de profundidad como mucho … pero hubo uno que vimos el bus que iba detrás nuestra y el agua le llegaba por más de media rueda. Por esto decía en uno de los primeros posts que tracción a las cuatro ruedas es imprescindible, y un todo terreno de verdad (con snorkel y todo) muy recomendable. El trayecto duró una hora y a mitad el conductor se paró en un pequeño lago con el glaciar de fondo para que pudiéramos hacer fotos. Ahora mirando el mapa debe ser la lengua Giglökull del Eyjafjallajökull.

Qué decir de Þórsmörk … una pena poder estar sólo 4 horas, porque a las 16:00 salía el único bus de vuelta. Es un sitio para ir de acampada y patear, hay mil rutas por los alrededores, de hecho había una ruta de unas 12-14h (15Km en línea recta pero por montaña, entre los glaciares) desde Skógar hasta aquí. Pero bueno, tuvimos tiempo de pegarnos una pateada de 1h hasta Langidalur (creo), comer allí, y vuelta al bus.
DoubleTake Result-4

En el bus de vuelta a Seljalandsfoss vimos muy cerca de ésta, otra catarata pero que estaba escondida y se veía a penas por un corte en la roca. Así que una vez que llegamos, marcha para allá. De camino vimos otro par de cataratas más, pero esta estaba especialmente curiosa por estar oculta. Se podía trepar por la roca hasta un sitio donde habían puesto una escalera y ver la catarata “por dentro”.

Coche, y vuelta a Skögar. Cena, y David y yo decidimos resarcirnos de no habernos pegado una buena pateada por Þórsmörk: mientras Anya, sus padres y los nenes fueron a ver Skógafoss, que la noche anterior no vinieron a verla, nosotros nos fuimos montaña arriba, por las escaleras que subían al lado de la catarata, siguiendo el cauce del río, que el día antes le había preguntado al guía del glaciar y me dijo que era una ruta de trekking muy chula. ¡Y vaya si lo era! Cada pocos metros una cascada, y otra, y otra. Y todo alrededor colinas verdes. En serio, los paisajes parecían sacados de El Señor de los Anillos. Pateada de dos horas (una de ida y otra de vuelta) y regreso al albergue sobre las 23:30. Por cierto, esas fotos están tomadas ya sobre las 22-23 de la noche, ¡y mirad la claridad!

Viaje a Islandia, quinto día

Quinto día en Islandia, segundo en Árnes. El día antes ya nos aprendimos el tema del desayuno, así que como habíamos comprado comida de sobra nos lo preparamos nosotros en el albergue. :-P

De Árnes a Skógar, donde pasaríamos las dos noches siguientes, hay más de 100 Km así que nos echamos a la carretera. De camino cerca de Hvolsvöllur había un sitio marcado con al señal de “sitios pa ver” perteneciente a las sagas islandesas, así que nos paramos (sorry, no recuerdo el nombre). Era una casa con más años que carracuca (la parte central, tenía añadidos más recientes) en la que por lo visto había vivido uno de los escritores de las sagas estas. Visita curiosa, igual que la de la granja del día anterior, un edificio de época, con unos cuantos utensilios de época y batallitas que contaba la guía. Por cierto, que el tío listo tenía un pasadizo secreto para escapar de la casa, estaban preparados los tíos. Y justo enfrente la segunda casa de Hobbits. ;-)

Continuamos y paramos en Hvolsvöllur a tomar un café y comprar en el supermercado, porque ponía en la guía que la tienda más cercana a Skógar estaba a 15Km de distancia, así que había que hacer acopio de comida para un par de días. También aproveché para comprarme unos peaso calcetines de lana en una tienda que había por allí, que en invierno se me enfrían los pies en seguida, XD y para empezar a planear lo que quería hacer esa tarde: ¡un paseo por un glaciar!

Llegamos a Skógar, un sitio diminuto tipo Árnes y el albergue también con aspecto cutre… aunque por dentro estaba muchísimo mejor! Ni punto de comparación. Ni comparación tampoco el entorno, con la catarata Skógafoss al fondo. Y por cierto, ¿ninguna tienda? Restaurante con mini-tienda justo al lado del albergue. Juas … aprovechamos para comer allí (el albergue estaba cerrado, no pudimos hacer check-in nada más llegar) y justo en la entrada un mostrador de una empresa que organizaba excursiones por los glaciares y vendía tickets de buses a varios sitios. ¡Mira qué bien! Cojo un folleto de glaciares y había de todo, desde excursiones de una hora hasta una que eran 15 horas de caminata por el hielo (ojo, avisaba que era extenuante física y mentalmente). Quería hacer uno medio, no pegarme la paliza pero tal vez tres horas … pero al ir a preguntar resulta que no había bus hasta los glaciares, tenías que llegar por tu cuenta y al día siguiente teníamos pensado ir a Þórsmörk con lo que David & Cia. no me iban a poder acercar en el coche. Sin embargo había una excursión de 1h por el glaciar más cercano (Sólheimajökull, una lengua del Myrdalsjökull) a las 16:30, en cuestión de poco más de una hora. Así que tras meditarlo medio momento, ¡me apunté!

Mis amigos me llevaron hasta el punto de encuentro y mientras ellos se acercaron a la playa (estabamos muy cerca de la costa). Y vaya caminata por el glaciar, resulta que yo era el único apuntado a esa hora XDDD así que fue un tour privado, el guía y yo. Primero de todo ponerse los crampones (suela de pinchos para ir por el hielo) y explicarme un poco cómo moverme con ellos, el tío ve que me manejo y como me ve con ganas de marcha dice “va, como estamos nada más que dos y te veo con ganas vamos a pegarnos una buena pateada”. Y vaya si nos la pegamos, hora y media, de unapunta a otra de la lengua del glaciar. El tío se lo curró, me iba explicando las distintas formaciones que hacía el hielo y cómo se originaban: los agujeros que llamaba “cauldrons” que eran porque se derretía el hielo bajo la superficie y caía; los “dirt cones”, pequeños montículos cubiertos de tierra y ceniza que aislaban al hielo del calor del sol y hacían que no se derritiera y de hecho fuera mucho más duro y compacto, etc. Y bonito el contraste de colores: blanco del hielo, negro de la tierra y la ceniza, azul del hielo en algunos sitios. En fin, una experiencia nueva. Estoy muy acostumbrado al agua pero ¡liquida! XD Esto de estar una hora pateando por hielo era algo completamente nuevo para mí.

Cuando acabamos me recogieron otra vez mis amigos y vuelta a Skögar. Cena y visita relámpago al a catarata Skógafoss. No era ni más alta ni más caudalosa que ninguna de las otras que habíamos visto, pero podías ir andando hasta casi la base donde se estrellaba el agua. Impresionante. Me acerqué bastante y entre el ruido, el agua en el ambiente (de lo que salpica acabas calado) y la que te ves caer encima … asusta.

Y de postre: ¡el troll de la catarata! Hay unas escaleras a la drcha. de la catarata y a media altura un camino por el que vas a una roca que sobresale por delante del agua … ¿no os parece una cara?